{"id":3968,"date":"2020-12-15T22:48:48","date_gmt":"2020-12-15T22:48:48","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--ensearlapatagonia-ixb.com.ar\/sitio\/?p=3968"},"modified":"2020-12-15T22:48:48","modified_gmt":"2020-12-15T22:48:48","slug":"coronavirus-y-monoculturalidad-las-pandemias-para-los-pueblos-indigenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/xn--ensearlapatagonia-ixb.com.ar\/sitio\/coronavirus-y-monoculturalidad-las-pandemias-para-los-pueblos-indigenas\/","title":{"rendered":"Coronavirus y monoculturalidad: las pandemias para los Pueblos Ind\u00edgenas"},"content":{"rendered":"\n<p>A trav\u00e9s de este documento, nos interesa proponer una reflexi\u00f3n cr\u00edtica en torno a la situaci\u00f3n actual de impacto mundial de la pandemia del Coronavirus o Covid-19 y su relaci\u00f3n con la vida y territorios ind\u00edgenas, frente a la cual ha quedado en evidencia una serie de situaciones que, a la hora de defender la vida humana, vienen a radicalizar la desigualdad y la inequidad entre poblaciones en torno a una forma civilizatoria que las promueve.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"335\" src=\"https:\/\/xn--ensearlapatagonia-ixb.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/Pandemia-Mapuches.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3969\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Ta i\u00f1Xemotuam<\/strong><a href=\"https:\/\/www.clacso.org\/coronavirus-y-monoculturalidad-las-pandemias-para-los-pueblos-indigenas\/#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s de este documento, nos interesa proponer una reflexi\u00f3n cr\u00edtica en torno a la situaci\u00f3n actual de impacto mundial de la pandemia del Coronavirus o Covid-19 y su relaci\u00f3n con la vida y territorios ind\u00edgenas, frente a la cual ha quedado en evidencia una serie de situaciones que, a la hora de defender la vida humana, vienen a radicalizar la desigualdad y la inequidad entre poblaciones en torno a una forma civilizatoria que las promueve.<\/p>\n\n\n\n<p>El posicionamiento desde donde nace esta reflexi\u00f3n es la organizaci\u00f3n\/instituci\u00f3n mapuche que conformamos y que tiene como principal prop\u00f3sito abordar tem\u00e1ticas relacionadas con el proceso salud-enfermedad de los pueblos ind\u00edgenas con un sentido amplio de determinaci\u00f3n social por medio del an\u00e1lisis y propuestas con perspectiva hist\u00f3rica que promueva el desarrollo y bienestar de los pueblos ind\u00edgenas desde nuestra territorialidad, cultura y devenir.<\/p>\n\n\n\n<p>En Chile, la existencia de los pueblos ind\u00edgenas no es pol\u00edticamente relevante; la elite gobernante, en sucesivos gobiernos, no los ha reconocido como sujetos colectivo de derechos y no ha demostrado intenci\u00f3n de hacer esfuerzos profundos por generar pol\u00edticas p\u00fablicas que efectivamente transformen la situaci\u00f3n de exclusi\u00f3n en que se encuentran desde la entronizaci\u00f3n del Estado chileno en sus territorios hace unos 140 a\u00f1os. Por el contrario, hemos asistido a un saqueo permanente de recursos materiales e inmateriales que se ha acelerado en las \u00faltimas d\u00e9cadas bajo el modelo capitalista neoliberal. Esta matriz civilizatoria, desde una l\u00f3gica colonial, monocultural \u2013y a nombre del \u201cbien com\u00fan\u201d y del \u201cdesarrollo\u201d\u2013, ha ido arrasando con los ecosistemas que nos sustentan en lo material, espiritual y cultural, donde se recrean relaciones con la alteridad no humana. Esta monoculturalidad occidental se ha expresado como una matriz cultural dominante a partir de la cual se acciona sobre el \u201cotro\u201d y no atiende a formas de ser y estar culturalmente distintas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta forma de pensar ha estado presente en todos los \u00e1mbitos de la vida social; en el sistema educacional, en econom\u00eda, ciencia, arte y, por supuesto, en la imposici\u00f3n de un sistema hegem\u00f3nico de salud basado en la racionalidad biom\u00e9dica europea clinicalizada. Esta pr\u00e1ctica ha ignorado toda otra forma distinta de concebir la corporalidad y los procesos vitales de salud-enfermedad-atenci\u00f3n, el nacimiento y la muerte. Hoy en d\u00eda, ante la pandemia del Coronavirus, esta invisibilizaci\u00f3n ha quedado en evidencia en la informaci\u00f3n y en las acciones preventivas sobre el mismo fen\u00f3meno hacia la poblaci\u00f3n ind\u00edgena, toda vez que se ignora la existencia de pueblos con formas propias de sociabilidad y vinculaci\u00f3n frente a procesos vitales. En el caso mapuche, se enfatiza el compartir afectos mediante alimentos, ceremonias, visitas, trabajo colectivo; el abordaje conjunto de desastres; prevenci\u00f3n cotidiana de la salud, cuidado diario de recursos terap\u00e9uticos, diagn\u00f3sticos familiares y comunitarios, entre otras formas de relacionamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>En tiempos de pandemia, no hay en los grandes medios de comunicaci\u00f3n, ni en las acciones y programas gubernamentales, estrategias de prevenci\u00f3n que den cuenta de las relaciones y formas de vida ind\u00edgena a las cuales se debiera atender para que los mensajes y estrategias tengan asidero en las pr\u00e1cticas de personas y familias. A pesar de que, desde los a\u00f1os 90 del siglo pasado, se han desarrollado en nuestros pa\u00edses pol\u00edticas y programas de salud para los pueblos ind\u00edgenas \u2013los que cuentan con representaciones locales\u2013, en la actualidad, frente a una de las agresiones sanitarias m\u00e1s evidentes de la historia contempor\u00e1nea, observamos a estos organismos sin reacci\u00f3n oportuna ni estrategias para el mundo mapuche.<\/p>\n\n\n\n<p>Este distanciamiento del discurso con la pr\u00e1ctica sanitaria concreta es a\u00fan m\u00e1s grave al interior de los sistemas de salud locales y la atenci\u00f3n primaria en comunidades ind\u00edgenas, en particular cuando se asume un modelo de salud familiar comunitario con enfoque bio-psico-social que ha evidenciado su incapacidad de abordaje territorial y con pertinencia cultural a un mes de instalada la pandemia en nuestros territorios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>C\u00f3mo pensar la prevenci\u00f3n del Coronavirus&nbsp;<em>kuxan desde<\/em>&nbsp;perspectivas que superen el monoculturalismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Todas las culturas han desarrollado c\u00f3digos de comunicaci\u00f3n para hacerse entender. Estos pueden ser referidos a colores, formas, numerales, simbolog\u00edas, o rituales. La lengua es uno de ellos. En estos t\u00e9rminos, el monoculturalismo es la incapacidad de entender, aceptar y moverse con esas otras culturas y sus c\u00f3digos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las sociedades \u2013y particularmente los estados latinoamericanos\u2013 han ido incorporando de manera etnof\u00e1gica dichos c\u00f3digos salvaguardando la racionalidad occidental, haciendo creer que los pueblos ind\u00edgenas est\u00e1n representados en un imaginario nacional que las elites criollas han establecido. La acci\u00f3n estatal entonces se reduce, entre otras, a las funciones pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social; y mediante esta \u00faltima vehiculizan pol\u00edticas, programas sociales y de seguridad nacional. Todas \u00e9stas colonizan al excluido por medio del mon\u00f3logo estatal que disciplina no s\u00f3lo bajo su racionalidad y saber-hacer, sino tambi\u00e9n mediante aspectos inofensivos de contenidos ind\u00edgenas refuncionalizados que refuerzan una dominaci\u00f3n m\u00e1s efectiva y \u201cpertinente\u201d en distintas esferas de lo nacional y p\u00fablico. Una de esas es el campo de la salud p\u00fablica de los estados nacionales y sus expresiones multilaterales que se vigorizan en contextos de pandemias (OMS, OPS), donde se expresa el lenguaje normativizado con el que trabajan y que luego adoptan los medios de comunicaci\u00f3n para informar acerca de la pandemia, sus efectos, cuidados e implicancias desde la l\u00f3gica biom\u00e9dica y la vida occidental.<\/p>\n\n\n\n<p>En tiempos de pandemia, en el que escribimos este texto, como organizaci\u00f3n no hemos visualizado ning\u00fan canal de comunicaci\u00f3n, mensajes o material de prevenci\u00f3n pensado y dise\u00f1ado para la poblaci\u00f3n mapuche y su forma de vida actual; tampoco para los otros ocho pueblos reconocidos en la Ley Ind\u00edgena 19.253 vigente desde 1993.<\/p>\n\n\n\n<p>En estos fen\u00f3menos m\u00f3rbidos colectivos tan complejos como lo son las pandemias, se pueden observar las pr\u00e1cticas concretas del Estado expresado en su pol\u00edtica sanitaria, en las cuales los pueblos ind\u00edgenas no figuran como poblaciones a quienes informar, colaborar o accionar directa o espec\u00edficamente sobre esta cat\u00e1strofe y as\u00ed evitar sobre morbimortalidad o bien estigmatizaciones que pueden derivar de un abordaje inequitativo e impertinente.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso del COVID-19, a un mes de decretada la cuarentena y el estado de cat\u00e1strofe, las familias mapuche rurales no comprend\u00edan en toda su dimensi\u00f3n los alcances de la pandemia. Para el Estado, los m\u00e9todos de prevenci\u00f3n y la relaci\u00f3n que pod\u00eda tener el binomio campo-ciudad para el contagio son desconocidos y desatendidos. Del mismo modo, se desconocen sus consecuencias en la vida y salud de las comunidades donde nos encontramos con poblaci\u00f3n envejecida y con innumerables \u201cpatolog\u00edas de base\u201d. A estas circunstancias actuales, se suman las epidemias que se han asentado con anterioridad en las comunidades como lo son las enfermedades respiratorias, osteomusculares, hipertensi\u00f3n arterial, diabetes mellitus II, alcoholismo, suicidios y tuberculosis en las zonas costeras del&nbsp;<em>G\u00fclumapu<\/em>&nbsp;(sur de Chile). Lo anterior, junto a la baja escolaridad, hace a nuestras poblaciones altamente vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<p>En la realidad cotidiana del pueblo mapuche contempor\u00e1neo existe una relacionalidad necesaria para la constituci\u00f3n de la persona en el amplio sentido del t\u00e9rmino, es decir, el&nbsp;<em>che&nbsp;<\/em>(persona) como tal. El&nbsp;<em>che<\/em>&nbsp;en su sentido amplio es quien revitaliza relaciones con sus vecinos y entorno (lof), con la familia que est\u00e1 pendiente de lo que pasa en su&nbsp;<em>lof<\/em>&nbsp;y con la salud de sus miembros, es quien se apoya de las y los dem\u00e1s y puede vivir en comunidad. Es por ello por lo que no es raro que en plena pandemia declarada en los diferentes territorios se segu\u00edan realizando fiestas culturales familiares, juegos, rituales masivos como si efectivamente no hubiera ning\u00fan peligro en ello, toda vez que las alertas y el mensaje de prevenci\u00f3n y alcances pr\u00e1cticos del desarrollo del contagio y enfermedad a\u00fan se desconoc\u00edan. En efecto, en estos espacios se recrea en toda su expresi\u00f3n nuestra sociabilidad, nuestra relacionalidad, nuestros afectos, mediante comida, bebida y conversaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;<em>poyew\u00fcn<\/em>&nbsp;(acto de demostrar afecto y respeto a los dem\u00e1s por medio de alimentos) es central en la cotidianeidad y en la formalidad mapuche; el mensaje para la prevenci\u00f3n, por lo tanto, debe incluir este aspecto. Como tambi\u00e9n se deben articular estrategias de prevenci\u00f3n que contemplen distintos niveles, si bien el personal y familiar son imprescindibles, tambi\u00e9n lo es el nivel organizacional, sea tradicional o funcional y sus formas de liderazgo, puesto que muchas de las pr\u00e1cticas ind\u00edgenas se organizan en este formato y permitir\u00edan a los equipos de salud desplegar estrategias de vacunaci\u00f3n, establecer mensajes preventivos, identificar canales de comunicaci\u00f3n cotidianos, entre otros. All\u00ed est\u00e1n los espacios, estructuras y agentes que pueden devenir en la prevenci\u00f3n y contenci\u00f3n real si es que se les dirige informaci\u00f3n de forma eficaz y realmente pertinente.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda, toda la informaci\u00f3n que circula en el contexto nacional chileno y los territorios ind\u00edgenas est\u00e1 pensada desde la racionalidad&nbsp;<em>wigka<\/em>&nbsp;(chilena) y no considera las diferencias socioculturales que existen en la regi\u00f3n ni en el pa\u00eds. Las pocas iniciativas que se han conocido han sido esfuerzos individuales de personas y organizaciones mapuches que trabajan en salud y que han logrado dimensionar la implicancia de esta enfermedad para nuestra gente a partir de la consideraci\u00f3n de la pr\u00e1ctica social concreta, cuesti\u00f3n que la pol\u00edtica estatal, en su af\u00e1n muticulturalista&nbsp;<em>ligth<\/em>&nbsp;y folklorizante, no considera en las pr\u00e1cticas.<\/p>\n\n\n\n<p>En las comunidades mapuche existen distintas din\u00e1micas socio culturales que relacionan el mundo mapuche con el mundo&nbsp;<em>wigka<\/em>&nbsp;de la ciudad; hay personas j\u00f3venes, profesionales, comerciantes, productores, crianceros, agricultores y obreros; tambi\u00e9n agentes que dinamizan la cultura interna como los&nbsp;<em>g\u00fctamchefe<\/em>&nbsp;(traumat\u00f3logos),&nbsp;<em>bawehtuchefe<\/em>&nbsp;(agentes m\u00e9dicos),&nbsp;<em>gijatufe<\/em>&nbsp;(personas que encabezan rituales),&nbsp;<em>logko<\/em>&nbsp;(l\u00edderes tradicionales),&nbsp;<em>werken<\/em>&nbsp;(mensajeros),&nbsp;<em>machi<\/em>&nbsp;(principal agente medicinal),&nbsp;<em>gehpi\u00f1<\/em>&nbsp;(l\u00edderes espirituales),&nbsp;<em>palife<\/em>&nbsp;(jugadores de palin),&nbsp;<em>kalku<\/em>&nbsp;(brujos\/as); adem\u00e1s de ancianos, ancianas, personas adultas que son en gran n\u00famero hablantes del&nbsp;<em>mapuzugun<\/em>&nbsp;por excelencia, que responden a una din\u00e1mica social, cultural desde una racionalidad propia del&nbsp;<em>mapuche rakizuam<\/em>&nbsp;(pensamiento mapuche).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 manera podemos llegar a esta poblaci\u00f3n como a los dem\u00e1s? \u00bfSer\u00e1 con el mismo mensaje monol\u00f3gico, uniformador, asimilacionista, integrador? O efectivamente \u00bfrequerimos generar mensajes desde otros c\u00f3digos?<\/p>\n\n\n\n<p>Internamente y frente a esta pandemia apostamos a generar informaci\u00f3n, mensajes relacionales usando el bagaje de c\u00f3digos propios de la cultura mapuche que hagan sentido en la poblaci\u00f3n, que puedan impactar desde la racionalidad ancestral; desde la propia voz, como tambi\u00e9n de aquellas otras que coexisten y que tampoco escucha el sistema. Enalteciendo el m\u00e9todo propio del pueblo ind\u00edgena, reconociendo sus propias formas de codificar y decodificar los mensajes. Entendiendo que adem\u00e1s subsisten otros c\u00f3digos de personas j\u00f3venes que vienen recuperando y difundiendo el&nbsp;<em>mapuzugun<\/em>, as\u00ed como estilos propios que mantienen sectores rurales, campesinos y tambi\u00e9n urbanos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Percepci\u00f3n de la enfermedad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde el mundo m\u00e1s profundo de los mapuches, este fen\u00f3meno pand\u00e9mico se puede entender como un gran proceso de crisis civilizatoria que est\u00e1 anunciado desde diferentes espacios de la espiritualidad ind\u00edgena. Las enfermedades, la muerte, la transformaci\u00f3n social est\u00e1 advertida y so\u00f1ada desde la dimensi\u00f3n espiritual que nuestros diferentes agentes espirituales nos han ido conversando; por ejemplo, nuestros&nbsp;<em>machis&nbsp;<\/em>en sus estados de&nbsp;<em>k\u00fcymin&nbsp;<\/em>(estado alterado de conciencia, com\u00fanmente llamado \u201ctrance\u201d) han anunciado tiempos de enfermedades y hambrunas que asolaran los\/as&nbsp;<em>mapu&nbsp;<\/em>(espacios, territorios), lo que junto a se\u00f1ales del ecosistema como lo fue el florecimiento del colihue o&nbsp;<em>r\u00fcgi<\/em>&nbsp;en&nbsp;<em>mapuzugun<\/em>&nbsp;(<em>chusquea quila<\/em>), prev\u00e9n un ciclo de conflictos y malas experiencias, plagas incluidas (ratones), por lo que muchas familias se ocuparon de sembrar y cultivar lo suficiente para poder tener abastecimiento de cereales para estos tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos ciclos catastr\u00f3ficos incluyen enfermedades o&nbsp;<em>kuxan<\/em>, que en el momento actual se nos presentan con caracter\u00edsticas epid\u00e9micas que afectan a mapuche y no mapuche. El hecho de que la pandemia de COVID-19 se inscriba como parte de un ciclo catastr\u00f3fico m\u00e1s amplio es clave para poder abordar la comprensi\u00f3n de dicho fen\u00f3meno colectivo. El pueblo mapuche situado en el&nbsp;<em>G\u00fclumapu<\/em>&nbsp;(sur de Chile) ha sido afectado por epidemias artificiales desde la llegada del conquistador hasta la instalaci\u00f3n del estado en sus territorios. La comunicaci\u00f3n monocultural sobre el COVID-19, a un mes de iniciada la pandemia, fue visto desde un punto de vista mapuche como un fen\u00f3meno del mundo&nbsp;<em>wigka<\/em>&nbsp;no mapuche, que afecta a la ciudad, a personas que viven en formas de reproducci\u00f3n social urbana capitalista. Las comunicaciones desde la pol\u00edtica de salud apuntaban a un padecimiento colectivo que resid\u00eda en la ciudad, en personas que viajan y no ind\u00edgenas, y por cierto, reducido a un proceso biol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, la enfermedad o&nbsp;<em>kuxan<\/em>&nbsp;entre los pueblos ind\u00edgenas, particularmente entre los mapuches, se constituye en un fen\u00f3meno que no es puramente biol\u00f3gico, sino consecuencia \u00faltima de un conjunto de actos que la desencadenan y que la explican. En un sentido colectivo, la pandemia de COVID-19 ser\u00eda s\u00edntoma de un ciclo catastr\u00f3fico y crisis civilizatoria m\u00e1s amplia. Por todo ello, al menos las respuestas y m\u00e9todos de cuidados y de prevenci\u00f3n deber\u00edan considerar dimensiones diferentes que est\u00e1n incorporadas desde el&nbsp;<em>mapuche rakizuam&nbsp;<\/em>(pensamiento propio).<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la perspectiva mapuche, los&nbsp;<em>kuxan<\/em>&nbsp;(enfermedades) son desequilibrios que afectan las diferentes dimensiones del&nbsp;<em>che<\/em>&nbsp;(persona), pueden afectar el&nbsp;<em>p\u00fcj\u00fc<\/em>&nbsp;(lo espiritual) generando diferentes efectos. En otro momento puede ser afectado el&nbsp;<em>rakizuam<\/em>&nbsp;(el pensamiento), como tambi\u00e9n el&nbsp;<em>ragichegen<\/em>&nbsp;(la dimensi\u00f3n social), o directamente el&nbsp;<em>kal\u00fcl<\/em>&nbsp;(cuerpo). Entendido as\u00ed los&nbsp;<em>kuxan&nbsp;<\/em>pueden ser originado desde los propios&nbsp;<em>che<\/em>, como por sus relaciones con las otras vidas o producto de una situaci\u00f3n hist\u00f3rica del grupo del que se proviene o por efecto de un proceso mayor en donde el&nbsp;<em>kuxan<\/em>&nbsp;es generado por terceras personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho esto, es imposible abordar el COVID-19 solamente en su dimensi\u00f3n biol\u00f3gica o del&nbsp;<em>kal\u00fcl,<\/em>&nbsp;dejando de lado el lugar que tiene la pandemia en un escenario agresor y civilizatorio m\u00e1s amplio, que en el mundo ind\u00edgena se relaciona con hambrunas, plagas y conflictos sociales que exceden el desarrollo del virus en el hu\u00e9sped sobre el cual se enfoca la acci\u00f3n gubernamental. Por lo mismo, la comprensi\u00f3n-prevenci\u00f3n-acci\u00f3n debe apuntar a estas dimensiones y de qu\u00e9 manera se comprende y entiende el fen\u00f3meno m\u00f3rbido colectivo en la espiritualidad, en la relaci\u00f3n comunitaria y contextual que vive el ser mapuche, en el pensamiento y racionalidades de la persona en sociedad, as\u00ed como en el cuerpo y su complejidad. El sistema, al no conocer estos c\u00f3digos y l\u00f3gicas, debe al menos complementar su quehacer con la participaci\u00f3n de los pueblos que tienen estos dominios. Obviarlos, tal y como ha sido la t\u00f3nica hoy, s\u00f3lo allana el desastre \u201csanitario\u201d del cual se habla.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A modo de conclusi\u00f3n. Urge superar el monoculturalismo sanitario<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El tema que planteamos no es trivial, no es antojadizo, es poner en evidencia la impertinencia del sistema de salud chileno y su negligencia para abordar un problema tipificado de biol\u00f3gico, pero de comprensi\u00f3n y alcances multidimensionales ignorados hacia el mundo ind\u00edgena. Un sistema que ignora en la pr\u00e1ctica los fen\u00f3menos asociados al proceso salud\/enfermedad\/atenci\u00f3n vinculados a la pandemia en el mundo mapuche actual, tales como la sequ\u00eda, la zoonosis, las enfermedades cr\u00f3nicas no transmisibles, el alcoholismo, la tuberculosis, la violencia, la baja escolarizaci\u00f3n, el aislamiento y los problemas de comunicaci\u00f3n; no hace sino sumar a la sobremortalidad de la poblaci\u00f3n mapuche respecto de la poblaci\u00f3n no ind\u00edgena en Chile. Si a eso sumamos la p\u00e9rdida temporal de la dimensi\u00f3n de persona que implica el confinamiento total para el mundo mapuche, estamos frente a una pr\u00e1ctica etnocida flagrante.<\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia muestra nuevamente una pol\u00edtica instalada de negaci\u00f3n e invisibilizaci\u00f3n de las diferencias socioculturales pre-existentes en el pa\u00eds; una suerte de prepotencia hegemonizadora de la cultura oficial, la cultura aceptada, enarbolada y ense\u00f1ada desde la violencia epist\u00e9mica y \u00e9tica en las escuelas de formaci\u00f3n m\u00e9dica y de salud p\u00fablica oficial.<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00f3lo la pandemia del COVID-19 mata, tambi\u00e9n mata el monoculturalismo expresado en la confinaci\u00f3n y aislamiento sociocultural incomprendido por las familias mapuche rurales; mata el uniformamiento biom\u00e9dico de un padecimiento inscrito en dimensiones m\u00e1s amplias; y de la interpretaci\u00f3n de un ciclo agresor a la salud que la saque de la circunscripci\u00f3n bio-psico-social que reduce el fen\u00f3meno a un virus y su tratamiento hospitaloc\u00e9ntrico. Existen muchas formas de muerte, no s\u00f3lo la biol\u00f3gica, tambi\u00e9n la muerte social y cultural, aquella que los estados cometen permanentemente en contra de los Pueblos Ind\u00edgenas cada vez que los invisibilizan, niegan, ocultan.<\/p>\n\n\n\n<p>Es hora de confrontar la monoculturalidad y enrostrarle su prepotencia e ignorancia con la que argumenta su avasallamiento permanente sobre los \u201cotros\u201d dentro del espectro estatal. Que esta pandemia contribuya al desnudamiento de la precariedad sociocultural con la que se viste la sociedad hegem\u00f3nica. Los derechos establecidos y ganados con tanto sacrificio no pueden quedarse s\u00f3lo en el plano ret\u00f3rico en los escenarios internacionales, OIT, ONU, OEA, OMS-OPS. Es por ello por lo que continuaremos exigiendo al Estado, a la institucionalidad responsable, la obligaci\u00f3n de avanzar en pol\u00edticas de salud efectivas, relacionales, participativas, consultadas y basadas en evidencias probadas; y que se construyan desde la pluralidad m\u00e9dica, como desde los pluriversos presentes en los territorios ocupados por los Estados Nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Evitemos una vez m\u00e1s, como tantas otras veces, la muerte de numerosas personas: ancianas y ancianos, j\u00f3venes, ni\u00f1os y ni\u00f1as ind\u00edgenas. Muchas y muchos de quienes fallezcan ni siquiera sabr\u00e1n con exactitud qu\u00e9 fue lo que pas\u00f3, c\u00f3mo se contagi\u00f3, c\u00f3mo se desarroll\u00f3 ese mal que contrajo. O bien tampoco lograr\u00e1n entender el confinamiento, el que torna a la vida ind\u00edgena indigna de ser vivida. \u00bfNo es acaso esta otra forma de genocidio?<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.clacso.org\/coronavirus-y-monoculturalidad-las-pandemias-para-los-pueblos-indigenas\/#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>Centro para la formaci\u00f3n y desarrollo de la salud del pueblo mapuche. Art\u00edculo enviado por el Grupo de Trabajo CLACSO Pueblos ind\u00edgenas y proyectos extractivos Correo:&nbsp;<a href=\"mailto:xemotuam@gmail.com\">xemotuam@gmail.com<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.clacso.org\/coronavirus-y-monoculturalidad-las-pandemias-para-los-pueblos-indigenas\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A trav\u00e9s de este documento, nos interesa proponer una reflexi\u00f3n cr\u00edtica en torno a la situaci\u00f3n actual de impacto mundial de la pandemia del Coronavirus o Covid-19 y su relaci\u00f3n con la vida y territorios ind\u00edgenas, frente a la cual ha quedado en evidencia una serie de situaciones que, a la hora de defender la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3969,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[60,64,59,61,58,1],"tags":[98,99],"class_list":["post-3968","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-bibliografia-ciencias-sociales","category-bibliografia","category-de-interes-general","category-formacion-docente","category-recursos-didacticos","category-sin-categoria","tag-coronavirus","tag-pandemia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--ensearlapatagonia-ixb.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3968","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--ensearlapatagonia-ixb.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--ensearlapatagonia-ixb.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--ensearlapatagonia-ixb.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--ensearlapatagonia-ixb.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3968"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/xn--ensearlapatagonia-ixb.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3968\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--ensearlapatagonia-ixb.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3969"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--ensearlapatagonia-ixb.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3968"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--ensearlapatagonia-ixb.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3968"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--ensearlapatagonia-ixb.com.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3968"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}